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Carnes de la A a la Z:

Pintada

Pintada :: Consejos para comprar y para conservar en casa

Consejos para comprar y para conservar en casa

En la compra 

La pintada es una de las grandes desconocidas en nuestro país. No obstante, se puede adquirir durante todo el año, tanto en pollerías como en grandes superficies o establecimientos de alimentación. Está en su mejor momento en los primeros meses de verano, puesto que en esas fechas se comercializan ejemplares jóvenes de carne más tierna. Se adquiere normalmente entera, pero también se puede comprar por piezas. Entera, se presenta eviscerada y lista para cocinar. También se comercializa envuelta en lonchas de tocino porque, como se trata de una carne algo seca, de este modo adquiere mayor jugosidad cuando se cocina. Su carne es de color rojizo y marrón y su consistencia fina pero firme, que en ocasiones recuerda a la de otras aves como el faisán. Se aconseja adquirir ejemplares de poco peso; en torno a 1 kilo. La piel, que es bastante grasa, debe tener un color amarillento y una apariencia uniforme e intacta. Conviene fijarse en las pechugas, y lo preferible es que sean abundantes y carnosas. Hay que tener en cuenta que las hembras son más delicadas que los machos. Ambos sexos se distinguen por el color de la carne, que en las hembras es más rosada, y por las carnosidades que presentan cerca del pico. Los machos tienen unas carnosidades ribeteadas en los bordes con colores vivos. 

En casa 

Una vez comprada, se debe conservar en refrigeración no más de 2 días. Si se quiere conservar ya guisada, aguanta en refrigeración entre 3 y 4 días. Admite también la congelación, tanto entera como en piezas. 

En la cocina 

Se puede preparar del mismo modo que un faisán u otras aves de caza de pluma, e incluso puede ser un buen sustituto de la mayor parte de recetas de pollo y de pavo. Resulta exquisita asada al horno o a la parrilla. Para los ejemplares de mayor tamaño se suele recurrir a otras técnicas culinarias como el guiso o el estofado, junto con abundante cebolla, zanahoria y unos dados de patata. Así mismo se puede consumir tal cual, entera o en piezas, junto con variedad de salsas y acompañamientos, o bien rellena y al horno con sus propios jugos. Sea cual sea la receta, el éxito está asegurado puesto que sus propiedades organolépticas son inigualables.