Carnes de la A a la Z:
Conejo

Introducción
La cunicultura -el arte de criar conejos para aprovechar su carne y sus productos- ha evolucionado significativamente en los últimos años. China es el mayor productor mundial de carne de conejo. En la Unión Europea, Italia, Francia y España son los principales productores. Según fuentes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de 2004, Italia produce casi la mitad del total de la producción europea con una cifra de 230.000 toneladas, el 47% del total. A continuación le sigue Francia - 115.000 toneladas, 24%- y España -111.000 toneladas, el 23%-.
Respecto a las explotaciones ganaderas en E spaña, la producción de carne de conejo ocupa la quinta posición, después del porcino, las aves –mayoritariamente pollo-, el vacuno y el ovino.
La cunicultura está presente en toda la península, aunque su importancia es muy diferente en cada una de las regiones. Por comunidades autónomas, según datos de 2002, destaca Cataluña con una producción de 17.000 toneladas, el 14% de la producción total española, seguida por la Comunidad Valenciana -6%-, Aragón, Galicia y Castilla-La Mancha -5%- y Castilla y León -3,5%-. Las zonas donde menos se produce esta carne son Madrid y Baleares.
El consumo de conejo per cápita en el año 2001 fue de 2,8 kg/persona/año, dato que supera al de años anteriores. Según las estadísticas, se come más conejo en poblaciones rurales de menos de 2.000 habitantes que en las zonas muy pobladas, y esto puede deberse a que muchas familias crían estos animales para el consumo propio e incluso para su venta. En la Península, la zona mediterránea es la más consumidora de este tipo de carne, seguida de Aragón.
Tipo de carne
La carne de conejo se considera carne blanca debido a que contiene menos cantidad de mioglobina que otras carnes. La mioglobina es el pigmento que le confiere color, y se relaciona con el contenido en hierro. Por esta razón, la carne de conejo contiene menos cantidad de hierro que las carnes rojas . Se observan algunas diferencias en función de la forma de cría, de modo que los conejos salvajes contienen una carne de coloración más rojiza y, por tanto, la presencia del mineral será más abundante.
Su origen
El conejo es una especie muy antigua, parece ser que el origen de este animal se sitúa en África. Algunos fósiles dejan constancia de que durante la Prehistoria vivió en Europa, en las actuales Francia y Bélgica y posteriormente se desplazó hacia la Península Ibérica. Los romanos en el siglo III lo introdujeron en Italia. En Alemania no apareció hasta el siglo XVI, aunque sí se ha datado su presencia en algunos conventos como animales de corral de las comunidades religiosas.
Este animal se comenzó a domesticar durante la Edad Media y a criarse en jaulas. Según los historiadores, el conejo se difundió desde España por toda Europa y por el resto de los continentes.
De manera industrial, fue en 1950 cuando se empezó a modernizar el sector de la cunicultura en España gracias al empleo de las jaulas metálicas. A partir de los años 60 la producción se incrementó y desde 1988 las mejoras tecnológicas en las instalaciones han sido notables. Las comunidades que presentan un mayor desarrollo tecnológico en este sector son el País Vasco, Navarra, Rioja, Aragón y la Comunidad Valenciana.
Desde entonces muchas de las explotaciones familiares –menos de 20 conejas- pasaron a realizarse de forma industrial –más de 20 conejas-, aunque todavía sigue existiendo una cantidad importante de explotaciones familiares.
