Carnes de la A a la Z:
Conejo

Propiedades nutritivas
En cuanto a la composición nutricional de la carne de conejo, cabe hacer una distinción según se trate de conejo salvaje o de granja. El conejo de granja, el que por lo general se adquiere en las carnicerías, aporta mayor cantidad de grasa que el salvaje. Sin embargo, comparada con otras carnes, se considera un producto magro.
La carne de conejo es una de las más bajas en colesterol, y del total de grasa que contiene, más de la mitad es insaturada, lo que le convierte en una carne adecuada para personas con enfermedad cardiovascular que han de controlar tanto la cantidad como el tipo de grasa que consumen. Su bajo contenido en grasa hace que sea una carne con bajo aporte calórico.
Las proteínas que contiene la carne de conejo son de elevado valor biológico y la cantidad es muy similar al resto de las carnes. La escasa cantidad de colágeno en su composición permite que su carne sea muy tierna. No obstante, por la disposición de las fibras musculares de la carne, es de digestión difícil para quienes tienen el estómago delicado o trastornos digestivos.
Entre su composición mineral, destaca por su contenido en potasio, que es superior al resto de carnes. El potasio es fundamental en la transmisión del impulso nervioso y en equilibrio con el sodio, regula los líquidos corporales. También destaca por su elevado aporte de fósforo y de calcio, ambos necesarios para la formación de estructuras óseas, así como para su correcto mantenimiento. Su contenido en sodio es moderado, por lo que representa una carne adecuada en caso de hipertensión arterial.
En cuanto a su aporte vitamínico, destacan en el conejo las vitaminas del grupo B, en particular la B3 y la B12. El conejo es la principal fuente de vitamina B3 entre los productos cárnicos. La B3 interviene en el funcionamiento del sistema digestivo, el buen estado de la piel, el sistema nervioso y en la conversión de los alimentos en energía. Respecto a la vitamina B12, es, después del jabalí, la carne más rica en ella. La B12 favorece la absorción del hierro en el organismo, es esencial para la renovación de los glóbulos rojos, y su deficiencia origina un tipo de anemia y alteraciones del sistema nervioso.
La carne de conejo aporta menos cantidad de ácido úrico que otras carnes rojas, lo que le convierte en una carne adecuada para personas con hiperuricemia o gota.
| Composición por 100 g. de porción comestible | |
|---|---|
| Carne de conejo | |
| PC | 57% |
| Agua (g) | 69,3 |
| Energía (Kcal) | 153 |
| Proteína (g) | 21,9 |
| Grasa (g) | 7,3 |
| AGS (g) | 3,06 |
| AGM (g) | 2.11 |
| AGP (g) | 1,8 |
| Colesterol (mg) | 58 |
| Hierro (mg) | 1,2 |
| Fósforo (mg) | 213 |
| Sodio (mg) | 67 |
| Cinc (mg) | 1,4 |
| Vitamina B1 (mg) | 0,1 |
| Vitamina B2 (mg) | 0,14 |
| Vitamina B3 (mg) | 8,6 |
| Vitamina B12 (mcg) | 10,5 |
| P.C. Porción comestible | mcg = microgramos |
