Carnes de la A a la Z:
Codorniz

Clasificación y categorías comerciales
La codorniz es fácil de identificar por ser la más pequeña de las aves gallináceas. Mide unos 20 centímetros de largo, la mitad que una perdiz. Tiene alas puntiagudas, cola muy corta, pico oscuro, y el plumaje de su cabeza, lomo y alas es de color pardo con rayas más oscuras, mientras que la parte inferior es amarillenta, de un color pálido. Una peculiaridad son sus anchas cejas de color blanquecino. La diferencia entre machos y hembras, aparte de su tamaño, mayor en los machos, es que éstos tienen una mancha marronácea oscura, mientras que las hembras carecen de ella.
Las codornices viven escondidas y camufladas entre los cultivos de cereales, en los rastrojos de trigo o en los maizales, donde ponen sus nidos, y se alimentan de granos y semillas. A las codornices se les oye a distancia porque tienen un canto muy sonoro, aunque son difíciles de ver, salvo cuando los perros de caza las levantan en el verano y las obligan a volar una corta distancia. Las modernas técnicas de cosecha del cereal destruyen muchos nidos de codorniz, y esta es una de las razones de la disminución de la población de estas aves.
Dentro de las diversas especies de codorniz pertenecientes al género Coturnix, las más conocidas son:
Codorniz común (Coturnix coturnix coturnix)
También se le conoce con el nombre de codorniz europea o salvaje. Anida en Europa y Asia y emigra en otoño e invierno a África, Arabia e India. Se emplea en la repoblación de cotos.
Codorniz japonesa (Coturnix coturnix japónica)
Esta av e anida en el archipiélago de Japón y emigra al sureste asiático - Tailandia, Vietnam, Laos, Camboya y Taiwán-. Fue la primera especie que se domesticó en Japón y se introdujo más tarde en Estados Unidos y en Europa, y por ello también se le conoce como codorniz doméstica. Su cría se destina al consumo como carne y para la producción de huevos. En unos 35 días alcanzan el peso de venta, que suele ser de 230-240 gramos en canal, en las hembras, y algo menos en los machos. La producción de huevos es muy fuerte porque las codornices que se destinan a tal fin pueden poner hasta 300 huevos por año, con un peso medio de 10 gramos.
La escasez de ejemplares de codornices durante la temporada de caza ha conducido a una práctica nada recomendable: la suelta de codornices japonesas o de híbridos. Esto ha provocado que la pureza genética y las poblaciones naturales de la codorniz común se hayan visto amenazadas.
Con el fin de garantizar la conservación de las especies autóctonas y la preservación de la diversidad genética, desde 1989 está en vigor una ley que regula las especies a comercializar en todo el territorio nacional, que para la codorniz es la codorniz común (Coturnix coturnix). Esto significa que sólo se podrán comercializar en vivo las especies mencionadas que procedan tanto de las granjas industriales como de los cotos de caza autorizados para su caza.
