Carnes de la A a la Z:
Cerdo

Consejos para comprar y para conservar en casa
En la compra
Cuando se compra la carne de cerdo hay que tener en cuenta el desperdicio de las piezas que tienen hueso, como las costillas o las chuletas, con el fin de calcular la cantidad adecuada al número de comensales. Conviene pensar antes de comprar cuál va a ser el menú, puesto que las distintas partes del cerdo salen más sabrosas elaboradas de una manera u otra. No obstante, casi todas ellas se pueden preparar de variadas maneras: al horno, a la plancha, a la parrilla, en salsa, etc.
En casa
Desde el momento en que se adquiere la carne de cerdo se debe mantener a bajas temperaturas. En el frigorífico, si se va a consumir en 2 o 3 días, o en el congelador a –18ºC, para conservarla así hasta 6 meses. Cuanto mayor sea la superficie de la carne que está en contacto con el aire, mayor será el riesgo de alteración, por lo que carne de cerdo picada o unos filetes de lomo tienen mayor riesgo que la cinta de lomo entera, por ejemplo. En ambos casos es necesario envolver la carne con papel de plástico o de aluminio, o conservarla en un recipiente hermético para mejorar su conservación y evitar que absorba olores o que trasmita su pronunciado olor al resto de alimentos.
En la cocina
En valor culinario...
