Carnes de la A a la Z:
Paloma

Introducción
Las palomas pertenecen, junto con las tórtolas, a una familia de aves, la Columbidae, constituida por más de 300 especies que se distribuyen por las regiones cálidas de todo el mundo. Estas aves se caracterizan por tener el pico corto y delgado con una cubierta carnosa (cera) en la parte superior, patas cortas y por producir “leche” del buche para alimentar a sus pichones.
En España, la caza de la paloma es una actividad con siglos de tradición y numerosos adeptos. Los meses de otoño coinciden con la temporada de caza de esta ave, y son los más esperados por los miles de aficionados.
A esto hay que sumar que cada vez es mayor el número de explotaciones avícolas en España destinadas a la cría de palomas y pichones para carne. Así, según datos estadísticos publicados en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en diez años, de 1994 a 2004, se ha pasado de producir algo más de 1.400 kilos, a producir 47.200. La distribución se concentra en el tercio norte peninsular y Navarra es la comunidad autónoma con mayor dedicación en este sector -31.200 kilos-, seguida a gran distancia por País Vasco -10.400 kilos- y por Castilla y León -5.600 kilos-. Respecto a la producción mundial de palomas para carne, los principales países dedicados a esta actividad son Estados Unidos, Francia e Italia, además de España.
A diferencia de la gran producción, la comercialización y el consumo tanto de paloma como de pichón no está muy extendido en nuestro país. Las comunidades de mayor consumo son Navarra, La Rioja, Galicia, Cantabria, Madrid y Baleares, seguidas de Cataluña. La frecuencia de compra de estas aves suele ser estacional u ocasional, en parte por ser difíciles de encontrar, por falta de costumbre, y por lo laborioso de su elaboración.
Su origen
La mayoría de historiadores coinciden en afirmar que todas las razas de palomas domésticas (Columba livia domestica) proceden de la paloma bravía (Columba livia), especie oriunda de Euroasia. No obstante, la paloma bravía se ha cruzado con otras especies de palomas en diferentes partes del mundo, lo que ha dado lugar a numerosos híbridos. Parece ser que la domesticación de las palomas, que se estima que fue hace 5.000-10.000 años, tuvo lugar en un área que ocuparía todo el Oriente Próximo, desde Turquía a la antigua Persia (actual Irán), abarcando el Mediterráneo y llegando hasta Egipto. En la península ibérica las primeras referencias de palomas domésticas datan del siglo XI a. de C. y se han encontrado en Cádiz.
La paloma bravía es un pájaro gregario que, en estado salvaje, vive en colonias y siempre realiza los vuelos en grupo (cuña), excepto en las paradas nupciales, en que vuela en pareja.
