Carnes de la A a la Z:
Cabras y cabritos

Curiosidades
De la cabra se obtiene, además de la carne, la leche, tanto para su consumo como para la elaboración de derivados lácteos, fundamentalmente queso. Esta leche se daba tradicionalmente a los bebés y a los niños que no podían tomar leche materna ni toleraban la de vaca. La leche de cabra es más sabrosa y más dulce que la de vaca, aunque su sabor también es más fuerte.
La leche de cabra así como sus derivados son mejor tolerados que otras leches por las personas que padecen digestiones pesadas, intolerancia a la lactosa o alergia a la caseína. Debido al pequeño tamaño de sus glóbulos de grasa, la leche de cabra se digiere mejor que la de vaca, por lo que es muy adecuada par a niños, ancianos y personas que sufren trastornos gástricos. También puede resultar útil para personas con intolerancia a la lactosa porque los niveles de este nutriente que contiene la leche de cabra son muy bajos. Otro de sus beneficios es la baja cantidad de caseína con la que cuenta, característica muy importante para las personas alérgicas a esta proteína, tan abundante en la leche de vaca.
